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Instituto Musical Adventista

¡ Familias felices haciendo música !

Metodología Suzuki

Todos los niños pueden

Así como un niño no requiere de un talento especial para aprender su idioma materno, creemos que todos los niños pueden aprender a tocar un instrumento. El talento puede ser desarrollado de acuerdo al ambiente donde el niño vaya creciendo. Aunque algunas cualidades innatas pueden diferir, como la velocidad o estilo de aprendizaje, estamos convencidos de que:
¡todos los niños pueden!.

Comenzar a una edad temprana

Entre más temprano se ponga en contacto al niño con la música, mucho mejor!. Las razones principales para comenzar a edad temprana se basan en que los niños son neurológicamente más receptivos al aprendizaje auditivo, tienen gran entusiasmo para aprender y congeniar con sus padres, les gusta imitar a los mayores, tienen el tiempo adecuado para desarrollar una nueva habilidad y es una excelente edad para que establezcan patrones de estudio. Sin embargo hay que notar que, como todo en la vida, nunca se es demasiado tarde para comenzar.

Escuchar

Los niños aprenden a hablar sus primeras palabras después de haber escuchado cientos de veces las mismas palabras.
El repertorio Suzuki está compuesto por una serie de libros, divididos por instrumentos, en diversos volúmenes. Todas las piezas de estos libros están grabadas para que los niños las aprendan, por lo menos al comienzo, por imitación auditiva, así como aprenden su lengua materna. La experiencia muestra que entre más escuchan las piezas del repertorio Suzuki, más rápido serán capaces de interpretar la pieza. Este desarrollo auditivo va incrementando la capacidad para la memorización y expande su sensibilidad al estilo y la interpretación musical.

Lectura musical

Así como todos los niños primero aprenden a hablar por imitación de sus mayores y posteriormente aprenden a leer y a escribir, también los niños educados en el método Suzuki, primero aprenden a tocar por imitación, escuchando las pieza e imitando al profesor, y en el momento que tienen el dominio básico del instrumento, entonces aprenden a leer las notas y ritmos del pentagrama con toda facilidad. En otras palabras, primero crean un vocabulario musical en su oído, vivenciandolo, para después usarlo en un proceso racional que les dé la formación en la teoría musical.

Motivación

Toda la enseñanza del instrumento, al igual que la lengua materna, debe de estar rodeada de un ambiente positivo de motivación, alegría, honestidad, disciplina con amor y reconocimiento de los logros. Debe de existir un ambiente de orden con mucha alegría..

Pequeños pasos

Todos los niños aprenden su lengua materna paso a paso, palabra por palabra. De la misma manera, en el instrumento es necesario dividir los problemas en pequeñas unidades de enseñanza, lo más sencillas posibles, para que sean completamente dominadas por los alumnos. Es importante comprender que distintos niños requieren distintos pasos de diferentes tamaños.

Repetición

No hay reemplazo para la repetición. Para que un niños sea capaz de pronunciar una palabra nueva, tuvo que haberla escuchado durante días, semanas y quizás meses; también para que la utilice correctamente pasará mucho tiempo, muchas repeticiones, hasta que domine la palabra en todo su contexto y significado. Se observa fácilmente que a los niños no les molesta la repetición, lo importante es lograr el medio adecuado para desarrollar el gusto por lo que se están haciendo dichas repeticiones. Cuando una actividad es agradable, la repiten sin cesar.

Repertorio común y graduado

Las piezas del repertorio Suzuki están diseñadas y escogidas de tal forma que los problemas técnicos sean cubiertos dentro de las mismas piezas; así se evitan las frustraciones del estudio de ejercicios musicalmente poco expresivos.
Cuando los niños aprenden su lengua materna no se les enseñan los tecnicismos de la gramática o la sintaxis; aprenden la “técnica” de su idioma inconscientemente. Esto no excluye la posibilidad de que en años posteriores, como en la lengua materna, sí se profundice en asuntos estrictamente técnicos. El repertorio común también ofrece las ventajas de proveer un lenguaje universal a todos los niños involucrados con el método Suzuki y permite el funcionamiento de las clases grupales.

Conocimiento acumulativo

El conocimiento, al igual que en la lengua materna, es acumulativo: las piezas ya aprendidas no se dejan de estudiar; al contrario, en las piezas ya conocidas es donde se perfecciona la interpretación, expresividad y nuevos retos técnicos, como sería el vibrato en el caso de las cuerdas frotadas. La acumulación de conocimiento llega a tal punto que un niño puede llegar a tocar un importante número de piezas de memoria sin parar.

Clases grupales e individuales

Los propósitos primarios para la educación grupal incluyen: el desarrollar habilidades para tocar en ensamble, motivación al tocar con amigos, reforzar lo estudiado en las clases individuales y la preparación de conciertos. Las lecciones grupales, además de motivar a los alumnos, también motivan a los padres y son una buena fuente de interacción social.
Si bien las clases grupales han sido una característica muy conocida del método Suzuki, es importante recalcar que las clases individuales son un puntal imprescindible en éste método.
¡Todos los niños aprenden a hablar su lengua materna individualmente y en grupo!

Revisión

La revisión se refiere a volver a estudiar las piezas ya aprendidas. Sólo conocer las notas y ritmos de una nueva pieza no es suficiente. En la revisión de “viejas” piezas es donde realmente se mejora la calidad interpretativa. En una pieza que está en proceso de aprenderse, un niño no se puede concentrar en conocer nuevas notas, ritmos, problemas técnicos y además subir su nivel general de interpretación: musicalidad, fraseo, calidad de sonido, matices, etc.
Se debe aspirar a dominar no sólo la parte técnica de una pieza, sino llegar a poseer el espíritu y la expresión de la obra; esto sólo se logra con tiempo y mucha revisión y, aunque la pieza sea de un grado de dificultad aparentemente bajo, esto muestra al verdadero artista. Se debe tocar una obra hasta que un nuevo y más alto nivel surja.
Esta revisión de piezas ya conocidas se debe hacer paralelamente al aprendizaje de nuevo repertorio. Así como al aprender su lengua materna, los niños, además de aprender nuevas palabras, siguen utilizando las ya conocidas, hasta que dominan en un nivel muy alto el uso y pronunciación de estas palabras ya conocidas.

Triángulo suzuki

En un triángulo equilátero los tres lados tienen las mismas dimensiones e importancia. Igualmente en la enseñanza Suzuki: el alumno, el profesor y los papás tienen la misma importancia. Así como en el aprendizaje de la lengua materna la participación de los papás es vital, también es igual de indispensable esta participación en el aprendizaje de un instrumento.
El profesor debe colaborar para que el papá o la mamá aprendan a ser el profesor en casa. Por esta razón es vital que la mamá o el papá, aquél que tenga la posibilidad de estudiar con el hijo en casa, asista a las clases con su hijo y el profesor. En estas clases la mamá o el papá debe de concentrarse en tomar apuntes, comprender todo y, en caso de que exista una duda, debe de preguntar discretamente sin perjudicar la dinámica de la clase. Esta participación y comunicación entre el alumno, los padres y el profesor también sientan las bases para crear el ambiente adecuado de motivación y amor al estudio.

Calidad de sonido

La búsqueda de un sonido bello es esencial en la enseñanza Suzuki. Esta enseñanza y búsqueda de un sonido hermoso debe de comenzar desde las primeras clases, ya que toda la técnica debe de existir en función de un sonido bello y una expresión musical plena.
Información basada en “El método Suzuki - Los principios generales” de la página de la Asociación Mexicana del Método Suzuki



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